Salud digestiva en los perros

¿Qué son los problemas digestivos de los perros?

Hablamos de problema digestivo cuando algo impide que tu perro digiera bien la comida o altera el ritmo de su digestión. ¡No ignores estos signos! Si tu amigo de cuatro patas muestra signos de problemas digestivos, consulta de inmediato al veterinario.

 

Principales signos


Cuando la digestión de tu perro no anda bien, por lo general es difícil que no te des cuenta. Pero igual es buena idea echarle un vistazo rápido a sus heces cuando las recojas, para ver si hay algún indicio de que pasa algo raro. Presta atención a:

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Vómitos
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Ruidos estomacales
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Diarrea
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Flatulencia/gases
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Estreñimiento
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Letargo
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Cambios en el apetito
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Comezón en la piel y las orejas
Un lindo chihuahua en el parque con su dueño.

¿Cuáles son las causas de los malestares digestivos?

Los malestares digestivos pueden surgir por diversas razones, y todas ellas pueden hacer que tu perro se sienta mal. Las causas más comunes son estas:

 

Esta es la causa más frecuente del “malestar digestivo” en los perros. Suele consistir en vómitos y heces blandas de aparición repentina, o solamente heces blandas. Puede deberse a numerosas causas, como comer algo desagradable (todos sabemos que a los perros les encanta hacer esto), parásitos, virus o cuerpos extraños, por citar algunas.

A diferencia de los problemas repentinos que acabamos de mencionar, las enteropatías crónicas tardan más tiempo en surgir y suelen prolongarse. Las heces blandas y la pérdida de peso son signos frecuentes. Las enteropatías también pueden deberse a diversas causas, como reacciones alimentarias adversas o factores genéticos.

El colon forma parte del intestino grueso y su inflamación se denomina colitis. Suele ser muy característica, y la mayoría de los perros muestran los mismos signos: necesitan defecar con urgencia, o pueden tener dificultades para hacerlo y no expulsar casi nada. Otro de los signos clásicos de la colitis es la presencia de sangre o mucosidad viscosa en las heces.

Se trata de un padecimiento grave que puede poner en peligro la vida de tu perro. Los signos más frecuentes de pancreatitis son vómitos repentinos, decaimiento y falta de apetito. Es muy dolorosa, por lo que tu perro puede agitarse y adoptar una “postura de rezo” para intentar aliviar el dolor. Si piensas que tu perro puede tener pancreatitis, llévalo al veterinario lo antes posible.

Este nombre enrevesado describe un padecimiento en el que los perros carecen de ciertas enzimas necesarias para la digestión. El páncreas produce algunas de ellas y, cuando faltan, los perros no pueden obtener los nutrientes de los alimentos. Los perros que tienen este problema suelen tener un hambre voraz, pero aun así adelgazan y presentan un mal aspecto. Como no digieren bien las grasas, sus heces pueden ser color arcilla, grisáceas o blanquecinas. Algunas razas, como los pastores alemanes, son más propensas que otras. Por lo general, complementar la alimentación con las enzimas que faltan da buenos resultados.

Los perros pueden reaccionar mal a ciertos alimentos por varias razones, y a esto lo llamamos “reacciones adversas a los alimentos”. Las verdaderas alergias alimentarias son menos frecuentes de lo que creemos, y suelen estar causadas por las proteínas de alimentos como la carne de res y el pollo. Las alergias alimentarias pueden provocar vómitos y heces blandas, y problemas de la piel como la comezón.

Como nos ocurre a los humanos, cuando los perros están estreñidos les resulta difícil defecar, y pueden hacerlo con mucha menos frecuencia. El estreñimiento puede deberse a distintas causas. Comer huesos puede hacer que las heces sean duras y difíciles de expulsar. La deshidratación o un movimiento intestinal lento también pueden dar lugar a heces secas y difíciles de eliminar.

¿Qué puedes hacer?


Primero, si sospechas que tu perro tiene un problema digestivo, habla con tu veterinario sobre los tratamientos que podrían ayudarlo. Puedes ayudar aún más a tu perro reduciendo los factores que le causan estrés en su entorno con algunas de estas recomendaciones:



Una mujer sentada en un sofá con un perro en el regazo, acariciándolo.

Ten en cuenta su nutrición
Los alimentos hechos con ingredientes muy fáciles de digerir pueden ser adecuados para el malestar estomacal. Consulta con tu veterinario sobre cómo cambiar el alimento de tu perro y cómo hacerlo sin que su estómago se altere aún más.

 

Equípalo con productos de calma
Existe una gran variedad de productos en el mercado diseñados para tranquilizar a tu perro. Pídele a tu veterinario que te recomiende la mejor opción para ayudar a gestionar la respuesta al estrés de tu mascota en situaciones que le causen ansiedad.

 

Sigue una rutina

A los perros les encanta la rutina. La seguridad de saber cuándo llegarás a casa, cuándo comerán y cuándo saldrán a pasear los ayudará a reducir al mínimo su ansiedad.

Ten en cuenta su nutrición
Los alimentos hechos con ingredientes muy fáciles de digerir pueden ser adecuados para el malestar estomacal. Consulta con tu veterinario sobre cómo cambiar el alimento de tu perro y cómo hacerlo sin que su estómago se altere aún más.

 

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Sigue una rutina

A los perros les encanta la rutina. La seguridad de saber cuándo llegarás a casa, cuándo comerán y cuándo saldrán a pasear los ayudará a reducir al mínimo su ansiedad.

Una veterinaria que sonríe a un perro mientras lo examina en su clínica. Una veterinaria que sonríe a un perro mientras lo examina en su clínica.

Pregunta a tu veterinario cómo puede ayudar la nutrición

Agenda una cita y descubre cómo un alimento terapéutico puede ayudar a tu perro a sentirse mejor y dar soporte a su digestión a largo plazo.

Pregunta a tu veterinario cómo puede ayudar la nutrición

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