El dolor en las articulaciones suele ser consecuencia del desgaste del cartílago, ya sea por padecimientos como la artrosis, un problema doloroso y progresivo, o por el desgaste normal del envejecimiento.
Como los gatos no pueden decirnos cuándo les duele algo, los problemas articulares suelen pasar inadvertidos hasta que hay daño permanente. Habla con tu veterinario en cuanto detectes signos de que tu gato pueda estar perdiendo movilidad:
El dolor en las articulaciones se produce cuando el cartílago se desgasta hasta el punto de que ya no brinda suficiente amortiguación a las articulaciones. Es parte natural del envejecimiento (por eso es tan importante estar atento a los gatos de mayor edad), pero hay algunos factores que pueden acelerar el desgaste del cartílago.
La artrosis es un padecimiento progresivo en el que el cartílago se desgasta, lo que causa dolor a tu gato y le dificulta moverse. El desgaste del cartílago es permanente, por lo que es importante detectar la artrosis lo antes posible para ayudar a mantener sus articulaciones sanas.
El cartílago se desgasta naturalmente con el día a día, pero las lesiones y los accidentes pueden acelerar ese desgaste y provocar rigidez en las articulaciones.
Cuanto más pese tu gato, más presión ejercerá sobre sus articulaciones. Mantener a tu gato sano con una buena nutrición y suficiente ejercicio ayuda a que el cartílago no se desgaste tan rápido.
Ciertas razas de gatos son más propensas a perder movilidad a una edad temprana, especialmente las que son propensas a padecer artrosis o displasia de cadera.
Cuanto antes detectes el dolor articular, mejor. Tu veterinario puede ayudarte a armar un plan para que las articulaciones de tu gato se mantengan sanas y evitar que la rigidez le impida moverse con facilidad. Es probable que tu veterinario te recomiende una combinación de:
Control del peso
Las libras de más ejercen más presión sobre las articulaciones de tu gato, como si llevara una mochila pesada todo el día. Si tu gato ha perdido movilidad, mantener un peso saludable es fundamental. Lo más habitual es un plan de ejercicios y una dieta para que tu gato baje de peso.
Fisioterapia
La fisioterapia también puede ser una opción para los problemas de movilidad de tu gato. Suena intimidante, pero por lo general se trata de masajes suaves, estiramientos, compresas calientes o hidroterapia (nadar para que el ejercicio sea menos agresivo para las articulaciones).
Medicamentos
Como parte del tratamiento, tu veterinario puede indicar medicamentos para aliviar el dolor. Los antiinflamatorios no esteroideos están entre los analgésicos más comunes, pero también se pueden usar otros medicamentos.
Nutrición
La nutrición terapéutica enriquecida con ácidos grasos omega 3 es una de las formas más eficaces de controlar la artrosis. Los ácidos grasos omega 3 pueden ayudar a mantener la salud de las articulaciones.
Control del peso
Las libras de más ejercen más presión sobre las articulaciones de tu gato, como si llevara una mochila pesada todo el día. Si tu gato ha perdido movilidad, mantener un peso saludable es fundamental. Lo más habitual es un plan de ejercicios y una dieta para que tu gato baje de peso.
Fisioterapia
La fisioterapia también puede ser una opción para los problemas de movilidad de tu gato. Suena intimidante, pero por lo general se trata de masajes suaves, estiramientos, compresas calientes o hidroterapia (nadar para que el ejercicio sea menos agresivo para las articulaciones).
Medicamentos
Como parte del tratamiento, tu veterinario puede indicar medicamentos para aliviar el dolor. Los antiinflamatorios no esteroideos están entre los analgésicos más comunes, pero también se pueden usar otros medicamentos.
Nutrición
La nutrición terapéutica enriquecida con ácidos grasos omega 3 es una de las formas más eficaces de controlar la artrosis. Los ácidos grasos omega 3 pueden ayudar a mantener la salud de las articulaciones.